
Vivió rápido. Alcanzó la fama. Pero hoy Mickey está pasando por un mal momento y necesita del apoyo y cariño de toda su gente. Una estrella fugaz que se está apagando lentamente en el oscuro firmamento de las drogas. Cansado de las persecuciones que atentaban contra su vida, Miky comenzó a ingerir raticidas, pensando que esas sustancias llenarían el vacío provocado por la inmensa soledad a la que lo arrastró la fama. La imagen es elocuente. Su última aparición en público fue esa lamentable fotografía, obtenida por uno de los miembros de la temible Liga Sanitaria. Pero no queremos recordarlo así. Porque nuestro amigo está luchando por salir adelante. Y confiamos en que pronto estará bien, grabando otra película más de ratoncitos, de esas que hacen reventar la taquilla de los Movie Center y las palomitas de maíz con bastante manteca. En tanto, el legendario grupo Rata Blanca se reunió para organizar una serie de recitales por todo el país con el fin de recaudar fondos para el célebre ratoncito. Bajo el título de “Mickey Live”, todo lo recaudado por la gira será destinado a financiar la rehabilitación de Mickey, quien tras haber abusado de raticidas se encuentra internado en una clínica suiza de alto nivel.