viernes, 23 de marzo de 2007

Esto va a traer cola...


Vivió rápido. Alcanzó la fama. Pero hoy Mickey está pasando por un mal momento y necesita del apoyo y cariño de toda su gente. Una estrella fugaz que se está apagando lentamente en el oscuro firmamento de las drogas. Cansado de las persecuciones que atentaban contra su vida, Miky comenzó a ingerir raticidas, pensando que esas sustancias llenarían el vacío provocado por la inmensa soledad a la que lo arrastró la fama. La imagen es elocuente. Su última aparición en público fue esa lamentable fotografía, obtenida por uno de los miembros de la temible Liga Sanitaria. Pero no queremos recordarlo así. Porque nuestro amigo está luchando por salir adelante. Y confiamos en que pronto estará bien, grabando otra película más de ratoncitos, de esas que hacen reventar la taquilla de los Movie Center y las palomitas de maíz con bastante manteca. En tanto, el legendario grupo Rata Blanca se reunió para organizar una serie de recitales por todo el país con el fin de recaudar fondos para el célebre ratoncito. Bajo el título de “Mickey Live”, todo lo recaudado por la gira será destinado a financiar la rehabilitación de Mickey, quien tras haber abusado de raticidas se encuentra internado en una clínica suiza de alto nivel.

lunes, 5 de febrero de 2007

Final infeliz




Justo cuando íbamos a anunciar que Mickey no estaba solo, que tenía una familia y amigos que lo rodeaban, cayó la bomba de su inminente aniquilación. Cien gigantes contra unos pocos seres in0fensivos. Si esto le suena familiar, usted ha estado mirando demasiados informativos.




Como una prueba más de la intolerancia del ser humano para con otras criaturas que habitan este mundo, los detractores de Mickey al fin obtuvieron el apoyo de la Liga Sanitaria. Este grupo exterminador, que supo librarnos del yugo de las cucarachas, dará cuenta del protagonista de este blog. Al parecer, matar a los insectos no fue suficiente. Los seres humanos, depredadores de nuestra propia especie, decidimos además la suerte de todo lo que respira en este planeta. "Confieso que he matado". Por miedo o por cobardía, todos quitamos una vida alguna vez, aunque fuera del más insignificante y pequeño ser. ¿Las cucarachas deben morir y los ratones no? Quizás la peor plaga de este extraño planeta, pletórico de vida alguna vez, seamos nosotros mismos, los humanos.


Mickey vivirá siempre en nuestra memoria. Las cucarachas serán siempre las villanas de esta historia. Por quienes mueren víctimas de la irracionalidad y el miedo del Hombre, vaya este medio que intenta recordarlos.


Quien dice, algún día, si no habrá una chancleta gigante que aplaste sin piedad a tanto genocida que anda suelto...



Hasta siempre, querido Mickey.

martes, 30 de enero de 2007

¿Y si no hubiera ratones?



Propongo algo. Entrar en el buscador de google e ingresar el siguiente criterio de búsqueda: "ratones y ciencia". Es sorprendente encontrar la enorme cantidad de resultados que arroja esta consulta. Un mar de páginas que hablan acerca avances científicos basados en experimentos con ratones. Un alto porcentaje de éstas nos habla de cómo, gracias a estos "poco populares" animalitos, se sabe algo más sobre enfermedades terribles para el ser humano o se logra comprender con mayor cabalidad el proceso de sinapsis que interviene en el aprendizaje. Inyectarles drogas, enfermarlas o curarlas en nombre de La Ciencia parece algo muy conveniente. ¡Pero que no aparezcan en la oficina sin pedir permiso!. Mejor consigamos una trampa para matar a un pequeño animal que no nos hace ningún daño. Mejor dicho, si estuviera dentro de un laboratorio, probablemente sufriría para nuestro beneficio. No hay tiempo qué perder. Matemos a Mickey.

La campaña: “Salven a Mickey” resultó ser todo un éxito



Los poderosos insecticidas que casi acaban con la corta vida de nuestro héroe, no surtieron efecto. Hoy realizó su aparición triunfal el ratón de la oficina, una leyenda que se convirtió en realidad cuando a las 11: 30 hs, raudo y veloz, Mickey corrió por los tubos de luz haciendo gala de su excelente estado de salud. Si bien su aparición arrojó un baño de tranquilidad sobre sus seguidores, éstos lamentaron la mala disposición de la estrella para detenerse un minuto a firmar autógrafos. No se sabe con exactitud si huía de los paparazzi o si su reacción se debe a una fobia que desarrollo mientras estuvo prisionero del temible ejército de cucarachas. Ahora podemos estar tranquilos de que Mickey a triunfado y pronto, con un poco de terapia, le perderá el miedo a todo ser vivo con más de cuatro patas.

Elvis vive... y Mickey también



“Mickey no ha muerto”, dicen testigos que afirmar haber visto a nuestro compañero con vida. Mientras tanto, el film que narra las aventuras del ratón rompe todas las taquillas. En tanto no se trata de un rumor corroborado, podríamos estar frente a un fenómeno similar al que inspiró Elvis Presley, cuando un grupo de fanáticos aseguraba que la mítica estrella del rock, quien muriera muy joven en extrañas circunstancias, se encontraría vivito y coleando en algún lugar del planeta.

jueves, 25 de enero de 2007

Estreno lleno de emoción


Stuart Little encarnará al recientemente desaparecido Mickey en la tercera parte su conocida saga de aventuras.



Este viernes el Movie Center de Montevideo Shopping vivirá una velada de cine y congoja. Ante la inminente extinción física de nuestro querido roedor de oficina, el popular Stuart se ofreció para filmar “Stuart tiene una PEP”, comedia de enredos donde se mezclan el humor y la emoción que provoca ver a Mickey interpretado por el roedor estrella. El guión de la película estaría basado en una biografía no autorizada de Micky, como lo llamaban sus allegados. El argumento de la película narra las vicisitudes por las que deberá atravesar un tierno ratoncito (Stuart Little) que, entre otros obstáculos, deberá luchar contra un ejército de cucarachas mutantes. El toque de dinamismo se lo da también, además de la contienda con los despreciables insectos, el escenario en que se desenvuelve la historia. Una oficina repleta de seres humanos al borde de un ataque de nervios que al principio rechazan a Mickey, pero terminan por aceptarlo al descubrir que posee cualidades para la informática. A la función avant premiere de este viernes sus amigos podrán ingresar presentando la tarjeta identificatoria que utilizan para ingresar a su oficina, la misma que supo ser el último hogar de Mickey antes de la fumigación infame que acabara con su vida.

“Tus compañeros no te olvidan”. Larga vida a Micky, ahora en la pantalla grande.

lunes, 22 de enero de 2007

Mickey vive y lucha.


Sigue sin conocerse el paradero de nuestro héroe. Las seis de la tarde será una hora clave de gran angustia para todos. Sólo entonces podremos tener algún indicio del estado de salud en que se encuentra Mickey. Si bien ya hay quienes lo dan por muerto, otro grupo de activistas pro-micky (como prefieren llamarlo los íntimos), esperan ansiosos encontrarlo con vida. Si nuestro compañero se recupera, probablemente deberá dejar el maní japonés por un tiempo. Les pedimos a los compañeros que, en un acto de solidaridad con Mickey, que seguramente vive y lucha, se limiten a dejar solamente queso magro sin sal al alcance del pequeño roedor. La cuenta regresiva comenzó. Seguramente estará escondido en alguna parte. Por las dudas, revisen adentro de las tazas.

Todos con Mickey

El jueves 18 de enero publicabamos esta triste noticia:

El ratón de la oficina. Una fumigación infame

Uno de los últimos compañeritos nuevos, Mickey, está a punto de abandonarnos. El sábado esta oficina se impregnará de veneno letal. Está en el corazón de cada uno de nosotros detener esta masacre. El lunes a las 19 hs ese simpático roedor ya no estará en planilla. ¿Quién vendrá a ayudar a los c0mpañeros que se quedan después de hora? ¿Con qué autoridad discriminamos a un compañerito sólo porque tiene cola? Pensar que por culpa de 200 cucarachas tiene que morir un ratón inocente. No hay derecho. Pero el destino es así y, desde estas páginas virtuales le enviamos nuestro sentido adiós. Para quienes nunca lo vimos será sólo un mito, un animal fabuloso. Aquellos que sí lo vieron, sintieron la necesidad de subirse a una silla. Ese tipo de reacciones sólo se explica de una forma: la grandeza viene en frasco pequeño. Larga vida a Mickey.